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DÍA INTERNACIONAL DE LA ENFERMEDAD CELÍACA

La Sociedad de Gastroenterología del Uruguay, se adhiere a la celebración mundial del día del celíaco. Para ello nada mejor que informar.
 
La enfermedad celiaquía es una enfermedad autoinmune, sistémica (afecta a todo el organismo) provocada por el consumo de gluten o prolaminas relacionadas. Se estima que el 1% de la población la padece, siendo más frecuente en las mujeres.
 
En Uruguay entre 30 y 40000 personas son celíacas, pero es una enfermedad subdiagnosticada.
 
Al día de hoy, existen aún dos grandes problemas, el diagnóstico y el acceso al tratamiento. 
La falla de diagnóstico sigue siendo un gran problema y se estima que alrededor del 75% de las personas celíacas, no son conscientes de que lo son. Esto puede tener varias explicaciones.
 
1.- La variabilidad con la que se presenta la enfermedad; constipación, diarrea, anemia, desgano, adelgazamiento, infertilidad, abortos, depresión, caída del cabello, sequedad de piel, falta de hierro, etc. Otras veces, no debuta como tal, pero se esconde asociada a otras enfermedades autoinmunes, como enfermedades de la tiroides, de la piel, respiratorias, alergias, circulatorias, etc.
 
2.- El otro problema es que las dietas sin gluten se han transformado en una moda, los pacientes llegan a consultar ya con dieta y ello dificulta o imposibilita el diagnóstico. Debe tenerse en cuenta que los pilares diagnósticos se normalizan a medida que pasa el tiempo de dieta.
 
3.- No menos importante es no pensar en la enfermedad. Patologías prevalentes como el síndrome de intestino irritable, mejoran sustancialmente con la dieta sin gluten y un mismo individuo puede tener ambas. Es por ello que, teniendo en cuenta, los avances diagnósticos, es prudente replantearse aquellos pacientes catalogados crónicamente como enfermos funcionales.
 
El tratamiento de las personas celiacas es llevar una dieta libre de gluten de por vida. Pueden tener una dieta muy amplia consumiendo alimentos naturales como verduras, hortalizas, frutas, carnes de todo tipo, etc. Podrán consumir cereales como arroz, mijo, quinoa, maíz, etc, que no poseen gluten o prolaminas.
 
La ingesta de pequeñas cantidades de gluten está prohibida. Posiblemente el paciente no perciba cambios y pueden no suponer un daño aparente para el organismo. Sin embargo, podrían ocasionar trastornos a largo plazo.
 
Todo esto que parece tan simple, se ve limitado porque los alimentos sin gluten aún poseen precios muy elevados, por lo que son de difícil acceso para una buena parte de nuestra población. Debemos trabajar e insistir por parte de las Sociedades civil, científicas, universitarias, el cuerpo médico y de las organizaciones de pacientes, en que estos alimentos posean una menor carga fiscal para impactar sobre el costo.
 
Del mismo modo, al igual que se subvencionan fármacos para la diabetes o la hipertensión entre otros, estos alimentos debieran integrarse fácilmente a la canasta familiar.
 
Finalmente solicitarle al mundo de la hostelería que piense más en los celíacos, para que puedan comer o cenar fuera de su casa como cualquier otra persona.